Temístocles Montás IX Congreso Bidó Medina

12 octubre, 2020

IX Congreso Bidó Medina

Discurso Juan Temístocles Montás, presidente PLD 11 de octubre de 2020

Este Congreso que lo dedicamos a honrar en vida al compañero José Joaquín Bidó Medina se celebra en un momento especial y particular. El PLD esta fuera del gobierno y es la principal fuerza opositora.

Nuestro partido ha tenido muchas experiencias como partido opositor. Durante muchos años, bajo la dirección de Juan Bosch luchamos como partido opositor y nos labramos un respeto y una admiración en los dominicanos que nos permitió llegar al gobierno en 1996.

Luego volvimos a la oposición en el año 2000, pero montado en una excelente obra de gobierno, desarrollada entre 1996 y 2000, el PLD volvió al gobierno en 2004.

Desde entonces y hasta el 2020 el PLD gobernó el país y produjo la mayor transformación en el orden político, económico y social de toda nuestra historia republicana.

Ahora, en la oposición, el PLD tiene que levantar con orgullo su obra de gobierno. Hay que recordar que entre 2004 y 2019:

1. El PIB pasó de 22.7 mil millones en 2004 a 88.9 mil millones en 2019. Significa que la economía se expandió prácticamente 4 veces. Eso fue fruto de políticas económicas que promovieron la estabilidad y la confianza de los actores económicos.

2. El ingreso nacional bruto per cápita pasó de 2 mil 590 dólares en 2004 a 8 mil 90 dólares en 2019, lo que se reflejó en una importante mejoría de las condiciones de vida en nuestro país.

3. Reducción de la pobreza: de un país eminentemente pobre (43% de la población por debajo del nivel de la pobreza en 2004, pasamos a 20.5% en 2019; la clase media pasó a ser mayor que la clase pobre). Esto representa un extraordinario cambio social.

4. El cambio social no fue solo fruto del crecimiento económico. La política social puesta en marcha fue un factor muy importante. Se destacan la puesta en marcha de la seguridad social (en enero de 2007 apenas 521 mil dominicanos tenían seguro familiar de salud; en agosto de este año 8.1 millones de dominicanos tenían seguro familiar de salud). Lo que eso significa es que ya las clínicas privadas dejaron de ser exclusiva de la gente rica. Hoy gente humilde puede recibir atenciones médicas en las más importantes clínicas del país por el solo hecho de tener el carné de la seguridad social.

5. No solo se dotó de las aulas que necesita el sistema educativo, sino que el PLD en el gobierno instauró la tanda extendida en las escuelas, asegurándole a todos los estudiantes prácticamente las tres comidas que Juan Bosch prometió en 1963. Ustedes saben lo que eso significa en términos económicos para las familias dominicanas.

6. Prácticamente se eliminó el analfabetismo en nuestro país, cumpliendo así una de las grandes metas del profesor Juan Bosch. 7. En términos de infraestructuras, el país se transformó: se construyeron varias líneas del metro de Santo Domingo, se construyó el teleférico de Santo Domingo, túneles, elevados y una red de carreteras que colocan a la República Dominicana como uno de los países de nuestra región mejor comunicado. Saben ustedes lo que vale no tener temor a que se nos pinche una goma en la carretera porque ya tenemos red vial.

8. Mejoramiento de la infraestructura hospitalaria. La ciudad de Santo Domingo se ha transformado en una gran urbe.

9. Desde el punto de vista institucional: se aprobó una nueva constitución, se aprobó la Estrategia Nacional de Desarrollo, una cantidad importantes de leyes para hacer más transparente la gestión pública. De igual manera, se produjeron importantes cambios en el sistema electoral dominicano y se doto al país de una ley de partido y una ley orgánica del régimen electoral.

10. El PLD ha sido un garante del fortalecimiento de la democracia en nuestro país. Puede decirse que con el PLD se instauró en la República Dominicana una democracia que se pasó de tolerante. No ha habido en la historia dominicana un periodo en donde se haya tolerado hasta el irrespeto.

Ahora bien, en este momento estamos viviendo una situación sumamente delicada.

Desde principios de año, el mundo ha tenido que hacerle frente a la pandemia de COVID-19. Esta pandemia no ha podido ser detenida, la cifra mundial de muertes sobrepasa el millón de personas, y las pérdidas económicas rondan los 500 000 millones de dólares al mes. La economía mundial se ha desplomado y las proyecciones nos indican que nuestros principales socios comerciales decrecerán durante este año a niveles de hace mas de 75 años:

En nuestro caso, desde que se anuncio el primer muerto por la pandemia, el 7 de marzo han transcurrido 218 días, un poco mas de 7 meses, y en ese tiempo han muerto 2,170 personas, entre ellos valiosos compañeros para los que pido un minuto de silencio.

Al igual que todo el mundo, la economía dominicana se ha deteriorado y como consecuencia de las medidas adoptadas en los primeros ocho meses de este año, en consonancia con las adoptadas en todo el mundo, el decrecimiento de la economía ha sido de 8.4%. Según el marco macroeconómico reportado por las autoridades económicas se prevé una caída del producto interno bruto en dólares corrientes de 11.5%, lo que significa que en este año se producirá una reducción del PIB de más de 10 mil millones de dólares (equivalente a todo el PIB que la República de Haití ha acumulado en toda su historia).

Lo que eso significa socialmente es más desempleo, más pobreza y reducción de la clase media dominicana.
La pandemia, un hecho no controlado por los gobiernos, ha venido a detener la buena marcha de nuestro país en todos los órdenes. De manera particular cabe mencionar el impacto sobre las finanzas públicas.

Es frente a ese panorama que hoy inauguramos el IX Congreso de nuestro partido, dedicado en vida al compañero José Joaquín Medina, ejemplo de un político serio a carta cabal.

Este Congreso tendrá que evaluar las causas de nuestra derrota en las elecciones de julio pasado. Deberá hacerlo con responsabilidad, buscando establecer que pasó entre 2016 y 2020 que nos llevó de casi 62% en 2016 a casi 38% en este año. No se trata de buscar chivos expiatorios sino establecer las verdaderas causas de la derrota.

El Congreso deberá establecer las medidas necesarias para la transformación del partido, pero teniendo muy en cuenta que hay que preservar al PLD, que ya no solo es un instrumento de los peledeistas sino de todo el pueblo dominicano.

El PLD ahora en la oposición tiene que ser el principal intermediario entre el pueblo y el Estado y para eso tendremos que establecer una línea política que refleje el compromiso de nuestra organización con los humildes de este país, con los productores del campo y de la ciudad y con todos aquellos que aspiran a una vida digna.

Compañeros: conscientes de que nuestro partido ha sido un impulsor de los mayores avances logrados en toda la historia del país, le pido que con orgullo digamos a todo pulmón que viva el PLD
¡Que viva el PLD!